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DSC_0099 Spindler RieslingÁgil, vivo, fresco-elegante", así describen mis amigos alemanes su vino favorito: el Riesling, seco. Pero para mi paladar suizo -acostumbrado a los vinos suizos- no es tan "seco" el Riesling alemán. Y no se trata tanto de una cuestión de azúcar residual -que ciertamente está muy por debajo de los 9 g/l permitidos para los vinos secos- como de una percepción gustativa subjetiva que yo -como notorio bebedor de vino tinto- he adquirido. Seguro que cuando mis amigos del vino lean esto "borracho" ocurrirá algo más: se llevarán las manos a la cabeza: cosecha 2008, demasiado vieja para un Riesling "crujiente". A esto respondo: no, no es demasiado antiguo, se aclara. Son precisamente estos vinos "clarificados" -este tipo de Riesling- los que me encantan. Es almacenable, eso no es una cuestión para mí en absoluto. Pero no se trata de estimar el tiempo que tarda un vino blanco en convertirse en un cadáver. En el caso de un Spätlese, como éste, pueden ser diez o más años. Se trata más bien de cómo evoluciona un vino que va cumpliendo años. Quizá haya que darle algo de tiempo -y no beberlo siempre joven- para llegar a impresiones gustativas más diferenciadas Pfalz Spindler (verkleinert)para aprender que mineral no es sólo mineral, y "crisp" no es sólo "crisp", y racy no es sólo racy. Hay mucho más detrás: todo un mundo de experiencias que es difícil de explicar con palabras. ¿Seguimos estando acostumbrados a esas experiencias, o más bien somos receptivos a ellas? Basándome en muchas discusiones tengo que concluir: no. Se demanda juventud, un "carácter juvenil", se entienda lo que se entienda por ello. Este Riesling de seis años de Pechstein (Forst, Pfalz) no es ni viejo ni venerable, pero tampoco joven, nada para los bebedores de fruta primaria, pero tampoco nada (o poco) para los bebedores de vino viejo (¡si es que todavía existen para el Riesling seco!) Es, por así decirlo, una fase intermedia en la que el vino está atascado, y -lo confieso- justo para mí. Se ha despojado de la vivacidad, a veces nerviosa, y está a punto de sumergirse en mundos elegantes, en el silencio, tal vez incluso en un mundo pijo, pero no necesariamente donde se reúnen las celebridades. El vino aún muestra mucho de su origen de una zona volcánica largamente erosionada en forma de mineralidad y una clara cuota de fuego apagado o pedernal.

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