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En Champaña, el quinto vendimiador ha muerto ya este año hace unos días. Con otras dos muertes en Ardèche y Beaujolais, el número total de víctimas de la vendimia de este año se eleva a siete. Es probable que la culpa la tenga la ola de calor extremo que sufre Francia. Durante las dos primeras semanas de la vendimia se alcanzaron temperaturas de 35 °C. Las autoridades están investigando los casos y tomando medidas. Las autoridades están investigando los casos y realizando autopsias para poder definir con mayor precisión el diagnóstico inicial de "golpe de calor". La edición francesa del Huffington Post atribuye las muertes en Champaña a problemas cardíacos.
El inspector regional de trabajo Anthony Smith escribe en las redes sociales: "El trabajo debe detenerse en condiciones de calor extremo. Si el empresario no lo hace, los inspectores de trabajo deben tener la potestad de hacerlo por ellos" y pide al ministro de Trabajo, Olivier Dussopt, que actúe. Según el gobierno regional, se está distribuyendo entre los empresarios locales una "guía para vendimiadores", que incluye consejos sobre cómo afrontar el calor extremo. Según la guía, habría que adaptar las condiciones de trabajo a las temperaturas.
El periódico Tribune de Lyon calcula que unas 400 personas han muerto en toda Francia como consecuencia de la reciente ola de calor.
(al / fuente: vitisphere, wine-searcher)